En días como hoy extraño tu voz. No es que cuando estabas hablásemos muchos, pero hoy me hace falta.
Aunque a veces pienso que quizás si estuvieras vivo, no estarías muy feliz conmigo. No terminé de estudiar como hubieras querido, ni baje todos esos kilos que tengo de más. Se que te hubiera gustado saber que me volvi una persona responsable, que trabajo como una burra para tener un futuro mejor, para poder darme los gustos que quiero.
Pero extraño tu voz, extraño tu voz cantándome que "canta y no llores". Extraño tus historias, tus manos rotas. Extraño ser chiquita y abrazarte, sentir el pecho peludo, el sweater, como le decíamos con Sol y Seba.
Extraño tu forma de encarar la vida, siempre para adelante, nunca para atrás. Extraño trabajar juntos en Villa Rosa, que nos enseñes a trabajar la tierra, a cuidar las plantar.
Extraño como siempre preferiste a Seba, y si, es justo, si cuando te fuiste, una parte de él se fue con vos, se despedazó. Nosotras con Sol solo te amábamos con locura.
Extraño a mi abuelo, extraño verte sentado leyendo el diario en la punta de la mesa, extraño tus anteojos verdes y gruesos. Extraño ver tu mirada, jugando con los colibríes.
De todas formas, siempre me queda lo mejor, asi me enseñaste. No tengo muchas más palabras. Ojalá que desde dónde estés las puedas leer. Ojalá que las estés leyendo ahora, sobre mi hombro, mientras las vomito sin poder frenarlas. Ojalá pueda sentir tu abrazo en mi espalda, tu amor en mi corazón.
miércoles, 11 de abril de 2018
miércoles, 21 de marzo de 2018
Ese bichito
Todos tenemos un bichito adentro.
Ese que nos dice "Dalee, arriba" a la mañana o el que nos dice "Para de tomar" después del x (inserte aqui su cantidad de tolerancia) vaso de Fernet.
Pero ese mismo bicho del orto, es el que dice "Te está cagando". Si, bichito sorete, que no dejas de gritar al oido, por más de que no queramos escucharte.
Ese que representa todas las inseguridades que te construyen. Cada rollito que tenés de más, cada estría o pocito. Cada pelo que te sale en el lugar menos indicado. Cada rasgo de tu personalidad que te perturba de vos misma. Ahi está ese bichito para recordártelo y no dejarte nunca en paz.
Es una guerra constante, contra el bichito. Para tratar de seguir adelante y no escucharlo, porque te frena, no te deja seguir, te ahoga, no te deja respirar.
El bichito te bloquea, hace que la cabeza deje de funcionar, se transforma en todo lo que ocupa tu insegura cabecita. Anida, hecha raices, se pudre y se muere ahi y te deja el olor a mierda flotando en la cabeza.
Me encantaría poder escribirles sobre otra cosa hoy. Pero el bichito no me deja.
No puedo pensar, no puedo respirar.
Ese que nos dice "Dalee, arriba" a la mañana o el que nos dice "Para de tomar" después del x (inserte aqui su cantidad de tolerancia) vaso de Fernet.
Pero ese mismo bicho del orto, es el que dice "Te está cagando". Si, bichito sorete, que no dejas de gritar al oido, por más de que no queramos escucharte.
Ese que representa todas las inseguridades que te construyen. Cada rollito que tenés de más, cada estría o pocito. Cada pelo que te sale en el lugar menos indicado. Cada rasgo de tu personalidad que te perturba de vos misma. Ahi está ese bichito para recordártelo y no dejarte nunca en paz.
Es una guerra constante, contra el bichito. Para tratar de seguir adelante y no escucharlo, porque te frena, no te deja seguir, te ahoga, no te deja respirar.
El bichito te bloquea, hace que la cabeza deje de funcionar, se transforma en todo lo que ocupa tu insegura cabecita. Anida, hecha raices, se pudre y se muere ahi y te deja el olor a mierda flotando en la cabeza.
Me encantaría poder escribirles sobre otra cosa hoy. Pero el bichito no me deja.
No puedo pensar, no puedo respirar.
lunes, 19 de febrero de 2018
Feminismo
El otro día, hablando con mi novio y un amigo, tuvimos una hermosa discusión acerca del feminismo.
Ellos hablan del feminismo desde la revolución, desde el choque, la "violencia", la disrrupción.
Y mientras decían eso, me puse a pensar en mi, en lo que el feminismo es para mi.
El feminismo para mi cumple 91 años en abril del 2018.
El feminismo tiene las manos más arrugadas que vi en mi vida, las más venosas. Esas manos que, cuando era chica, me contaba que se había deformado juntando caracoles en la playa. Todo para protegerme de eso llamado artrosis, todo para que no tuviera miedo.
El feminismo tiene la voz quebrada por los años y los daños. Tiene la voz fuerte, retadora, aunque se vaya apagando.
El feminismo tiene un solo ojo, porque se cansó de mirar injusticias. Porque la vida le sacó hasta eso.
El feminismo se va achicando con los años, todos los años está unos centímetros más chiquito.
El feminismo fue el primero que se enteró cuando quise buscar trabajo, y fue el primer número que marqué para contar que me habían tomado. El feminismo me enseñó que trabajar es la única forma de rebelarse, para ser independiente, del hombre y de la sociedad.
El feminismo me enseñó a ser libre, me enseñó que apoyarme en mis amigos es la salida a cualquier problema. Me enseñó que el amor es hermoso, mágico, pero no necesariamente codependiente. Me enseñó que se puede amar sin ser simbiótico, amebístico.
El feminismo me enseñó a romper barreras, a animarme, como lo hizo ella, cuando todos iban de traje a la playa, ella se calzó el dos piezas, para arrancar suspiros e indignación.
El feminismo es ella, mi abuela Nélida. Que desde el amor, la paciencia y el ejemplo, me enseñó más de lo que pueda decirme siquiera una chica gritando en televisión. Me enseñó a enfrentar la injusticia con la cabeza en alto, y trabajando desde mi lugar, desde mi postura. Hacer bien lo tuyo, ser una buena persona, una buena madre, una buena esposa, una buena mujer, una buena trabajadora, porque asi se cambian las cosas, desde tu lugar, siendo un poco mejor cada día.
Y con 91 años, entiende mucho más todo de lo que nadie entendió. Porque lo vivió todo y sigue estando aca, para darme cátedra de cómo mejorar este mundo podrido que transitamos.
A todos, les deseo una abuela Nélida como la mía. Les deseo que puedan encontrar una forma de luchar desde el amor absoluto, evitando la confrontación y los choques.
Les deseo la plenitud de saber que estás en el camino correcto, porque ella te lo marcó antes.
ESO, es el feminismo para mi.
Ellos hablan del feminismo desde la revolución, desde el choque, la "violencia", la disrrupción.
Y mientras decían eso, me puse a pensar en mi, en lo que el feminismo es para mi.
El feminismo para mi cumple 91 años en abril del 2018.
El feminismo tiene las manos más arrugadas que vi en mi vida, las más venosas. Esas manos que, cuando era chica, me contaba que se había deformado juntando caracoles en la playa. Todo para protegerme de eso llamado artrosis, todo para que no tuviera miedo.
El feminismo tiene la voz quebrada por los años y los daños. Tiene la voz fuerte, retadora, aunque se vaya apagando.
El feminismo tiene un solo ojo, porque se cansó de mirar injusticias. Porque la vida le sacó hasta eso.
El feminismo se va achicando con los años, todos los años está unos centímetros más chiquito.
El feminismo fue el primero que se enteró cuando quise buscar trabajo, y fue el primer número que marqué para contar que me habían tomado. El feminismo me enseñó que trabajar es la única forma de rebelarse, para ser independiente, del hombre y de la sociedad.
El feminismo me enseñó a ser libre, me enseñó que apoyarme en mis amigos es la salida a cualquier problema. Me enseñó que el amor es hermoso, mágico, pero no necesariamente codependiente. Me enseñó que se puede amar sin ser simbiótico, amebístico.
El feminismo me enseñó a romper barreras, a animarme, como lo hizo ella, cuando todos iban de traje a la playa, ella se calzó el dos piezas, para arrancar suspiros e indignación.
El feminismo es ella, mi abuela Nélida. Que desde el amor, la paciencia y el ejemplo, me enseñó más de lo que pueda decirme siquiera una chica gritando en televisión. Me enseñó a enfrentar la injusticia con la cabeza en alto, y trabajando desde mi lugar, desde mi postura. Hacer bien lo tuyo, ser una buena persona, una buena madre, una buena esposa, una buena mujer, una buena trabajadora, porque asi se cambian las cosas, desde tu lugar, siendo un poco mejor cada día.
Y con 91 años, entiende mucho más todo de lo que nadie entendió. Porque lo vivió todo y sigue estando aca, para darme cátedra de cómo mejorar este mundo podrido que transitamos.
A todos, les deseo una abuela Nélida como la mía. Les deseo que puedan encontrar una forma de luchar desde el amor absoluto, evitando la confrontación y los choques.
Les deseo la plenitud de saber que estás en el camino correcto, porque ella te lo marcó antes.
ESO, es el feminismo para mi.
viernes, 26 de enero de 2018
Nos veremos otra vez
No hay caso.
Olvidar o dejar atrás un amor es una de las cosas más difíciles que cualquier persona puede pasar.
Por más de que encuentres otra persona, otra cama, otro alma.
Cuando amas, pero amar de verdad, ese amor que a veces hasta te da ganas de vomitar, ese amor que te da ganas de morirte y volver a nacer, cuando amas asi, dejar atrás es una mierda.
En mi caso, me costó mucho "cortar el cordón" fueron tres años de idas y venidas, hasta que me di cuenta que tenía que dejarlo atrás, que él no era la persona con la que me iba a morir.
Y la vida hizo que conociera a alguien que aprendió a amarme, asi como soy, con mis neurosis, mis locuras, mis densidades. Y hoy soy una mujer completa.
Pero mi yo inseguro, mi yo débil, mi yo pesimista, muchas veces pensó: "y si la pifié?"
Usualmente coincide con momentos en los cuales ves a la persona que tenés ahora al lado y solo tenés ganas de romperle platos en la cabeza.
Bueno. Mi ex, esa persona que "era para mi" también encontró a una persona maravillosa, una persona para echar raíces, armar una familia.
Y el otro día me di cuenta que, finalmente y de una vez por todas, lo dejé atrás. Lo vi, en una foto, con ella y nunca nunca estuvo tan lindo, tan pleno. Ella es, su mujer, la que siempre soñó, la que le dio las alas que yo nunca supe.
Y me emocioné y brindé internamente por su amor, por su belleza, por su felicidad. Miré para adentro, y HOLAA tampoco estás tan mal.
Tengo 28 años, pasé muchos amores, desamores, polvos, amigos, chotas, hombres y puedo decir que jamás me sentí tan mujer como con vos. Encontré en vos a todo lo que me hace sentir completa, sos el que me hace reir a carcajadas, sos con el que me encanta vivir y bailar a la mañana antes de ir a trabajar. Sos mi vida, mi amor, mi todo.
Y a vos, Cuquito, siempre voy a estar, siempre vas a estar. Ya te superé, ya me olvidé de nuestro amor, pero nunca de vos. Gracias por haberme ayudado a pararme sola, y a enfrentarme a todo. Algún día o siempre, nos veremos otra vez.
https://www.youtube.com/watch?v=6ZZQMCw7x0E
Olvidar o dejar atrás un amor es una de las cosas más difíciles que cualquier persona puede pasar.
Por más de que encuentres otra persona, otra cama, otro alma.
Cuando amas, pero amar de verdad, ese amor que a veces hasta te da ganas de vomitar, ese amor que te da ganas de morirte y volver a nacer, cuando amas asi, dejar atrás es una mierda.
En mi caso, me costó mucho "cortar el cordón" fueron tres años de idas y venidas, hasta que me di cuenta que tenía que dejarlo atrás, que él no era la persona con la que me iba a morir.
Y la vida hizo que conociera a alguien que aprendió a amarme, asi como soy, con mis neurosis, mis locuras, mis densidades. Y hoy soy una mujer completa.
Pero mi yo inseguro, mi yo débil, mi yo pesimista, muchas veces pensó: "y si la pifié?"
Usualmente coincide con momentos en los cuales ves a la persona que tenés ahora al lado y solo tenés ganas de romperle platos en la cabeza.
Bueno. Mi ex, esa persona que "era para mi" también encontró a una persona maravillosa, una persona para echar raíces, armar una familia.
Y el otro día me di cuenta que, finalmente y de una vez por todas, lo dejé atrás. Lo vi, en una foto, con ella y nunca nunca estuvo tan lindo, tan pleno. Ella es, su mujer, la que siempre soñó, la que le dio las alas que yo nunca supe.
Y me emocioné y brindé internamente por su amor, por su belleza, por su felicidad. Miré para adentro, y HOLAA tampoco estás tan mal.
Tengo 28 años, pasé muchos amores, desamores, polvos, amigos, chotas, hombres y puedo decir que jamás me sentí tan mujer como con vos. Encontré en vos a todo lo que me hace sentir completa, sos el que me hace reir a carcajadas, sos con el que me encanta vivir y bailar a la mañana antes de ir a trabajar. Sos mi vida, mi amor, mi todo.
Y a vos, Cuquito, siempre voy a estar, siempre vas a estar. Ya te superé, ya me olvidé de nuestro amor, pero nunca de vos. Gracias por haberme ayudado a pararme sola, y a enfrentarme a todo. Algún día o siempre, nos veremos otra vez.
https://www.youtube.com/watch?v=6ZZQMCw7x0E
martes, 23 de enero de 2018
No hay monstruos invencibles
La inocencia es delicada y con un buen golpe brutal
te rompieron el espejo y te mirás en la pared de atrás
y su eléctrica lumínica existencia colapsó
hoy tu máquina a vapor ya no quiere más marchar
no hay combustión anímica para seguir el viaje
Siempre hay una explicación para cualquier crueldad
aunque a veces se te olvide cuando se viene la noche
no hay cuentos novedosos que te puedan rescatar
de los fantasmas obstinados que hoy vienen a tu casa
se ve en tu mirada que llegaste a la vida
No hay monstruos invencibles
que no te dejen crecer
lo que es no puede dejar de ser
“Qué hacemos con esa cabecita chiquita, qué hacemos?,
dame un abrazo, vení, dame un abrazo”
(No hay quien cante esas canciones que nadie quiere escuchar)
(y quedás con confesiones que después suelen ahogar)
(tu figura se hizo un día en que el cielo se amigó)
(aunque es cruel como aprenden los seres felices)
(que aún necesitan lágrimas para volver a nacer)
para volver a nacer...
No hay monstruos invencibles
que no te dejen crecer
lo que es no puede dejar de ser
No hay monstruos invencibles
si una estrella ha de nacer
lo que es no puede dejar de ser
(No hay quien cante esas canciones que nadie quiere escuchar)
(y quedás con confesiones que después suelen ahogar)
Uso la letra de Cordera para convencerme de que no hay monstruos invencibles.
Aún asi, los hay, siempre están, para mantenerte alerta, para que no dejes que tus paranoias te ganen, que la ansiedad no te haga transformarte en un ser oscuro, sin piel, sin vida.
Les cuento lo que pasó el otro día.
Fuimos a comer con novio a Siga La Vaca, Costanera. Vamos siempre, es un lugar el cual disfrutamos.
Por cosas de la vida, soy siempre la que se para a buscar comida, ensaladas (parece un dato al pero, pero no lo es).
Ese día nos sentamos en una mesa bastante incómoda, que triangulaba perfectamente con la mesa de ensaladas y la parrilla.
En el primer viaje a la parrilla que hago, me cruzo una mesa, con aproximadamente 7 pibes. Los vi y se me heló la sangre. Se acuerdan del último posteo? Bueno, eran mis compañeros de la secundaria, todos, juntos, asi, riéndose, ruidosos.
Fui a la parrilla corriendo y me volvi a sentar. Imposible la tranquilidad, estaban en la mesa de al lado! Y novio que me decía "Quedate tranquila, no les des bola". No se dan cuenta de lo que me afectó la situación. Me transpiraban las manos, temblaba, sentía un barril de 1000 kg de plomo en el estómago, y me moría de ganas de llorar, de irme, de revolearles algo.
Para peor, los iba mirando de reojo y podía verlos, mirándome, con disimulo y por turno y reirse de mi. Yo pensaba, éstos deben estar diciendo, mirá a la gorda, con el novio, que va a la parrilla, que se va a comer todo. Porque cuando sos gorda, pensas que todos te ven asi, que no ven otra cosa.
Toda la noche asi. Yo estaba fastidiosa, mi novio peor (el no lo entiende, no de malo, sino porque nunca le pasó). En determinado momento dije "chau, que se vayan a cagar, que se muran". Me paré, encaré para la mesa, no se para qué, porque no les iba a hablar. Y la sorpresa.
No eran ellos. Eran 7 pibes que nunca había visto en mi vida. Lo raro es que ni siquiera eran parecidos físicamente. Eran 7 desconocidos que me hicieron pasar una noche horrible.
Los monstruos no se van, se quedan ahi, al acecho, esperando a un momento de relajación y ZAZ, te dejan girando en falso.
https://www.youtube.com/watch?v=AVcHOFUAkoM&index=10&list=PL0748304D40915ABE
te rompieron el espejo y te mirás en la pared de atrás
y su eléctrica lumínica existencia colapsó
hoy tu máquina a vapor ya no quiere más marchar
no hay combustión anímica para seguir el viaje
Siempre hay una explicación para cualquier crueldad
aunque a veces se te olvide cuando se viene la noche
no hay cuentos novedosos que te puedan rescatar
de los fantasmas obstinados que hoy vienen a tu casa
se ve en tu mirada que llegaste a la vida
No hay monstruos invencibles
que no te dejen crecer
lo que es no puede dejar de ser
“Qué hacemos con esa cabecita chiquita, qué hacemos?,
dame un abrazo, vení, dame un abrazo”
(No hay quien cante esas canciones que nadie quiere escuchar)
(y quedás con confesiones que después suelen ahogar)
(tu figura se hizo un día en que el cielo se amigó)
(aunque es cruel como aprenden los seres felices)
(que aún necesitan lágrimas para volver a nacer)
para volver a nacer...
No hay monstruos invencibles
que no te dejen crecer
lo que es no puede dejar de ser
No hay monstruos invencibles
si una estrella ha de nacer
lo que es no puede dejar de ser
(No hay quien cante esas canciones que nadie quiere escuchar)
(y quedás con confesiones que después suelen ahogar)
Uso la letra de Cordera para convencerme de que no hay monstruos invencibles.
Aún asi, los hay, siempre están, para mantenerte alerta, para que no dejes que tus paranoias te ganen, que la ansiedad no te haga transformarte en un ser oscuro, sin piel, sin vida.
Les cuento lo que pasó el otro día.
Fuimos a comer con novio a Siga La Vaca, Costanera. Vamos siempre, es un lugar el cual disfrutamos.
Por cosas de la vida, soy siempre la que se para a buscar comida, ensaladas (parece un dato al pero, pero no lo es).
Ese día nos sentamos en una mesa bastante incómoda, que triangulaba perfectamente con la mesa de ensaladas y la parrilla.
En el primer viaje a la parrilla que hago, me cruzo una mesa, con aproximadamente 7 pibes. Los vi y se me heló la sangre. Se acuerdan del último posteo? Bueno, eran mis compañeros de la secundaria, todos, juntos, asi, riéndose, ruidosos.
Fui a la parrilla corriendo y me volvi a sentar. Imposible la tranquilidad, estaban en la mesa de al lado! Y novio que me decía "Quedate tranquila, no les des bola". No se dan cuenta de lo que me afectó la situación. Me transpiraban las manos, temblaba, sentía un barril de 1000 kg de plomo en el estómago, y me moría de ganas de llorar, de irme, de revolearles algo.
Para peor, los iba mirando de reojo y podía verlos, mirándome, con disimulo y por turno y reirse de mi. Yo pensaba, éstos deben estar diciendo, mirá a la gorda, con el novio, que va a la parrilla, que se va a comer todo. Porque cuando sos gorda, pensas que todos te ven asi, que no ven otra cosa.
Toda la noche asi. Yo estaba fastidiosa, mi novio peor (el no lo entiende, no de malo, sino porque nunca le pasó). En determinado momento dije "chau, que se vayan a cagar, que se muran". Me paré, encaré para la mesa, no se para qué, porque no les iba a hablar. Y la sorpresa.
No eran ellos. Eran 7 pibes que nunca había visto en mi vida. Lo raro es que ni siquiera eran parecidos físicamente. Eran 7 desconocidos que me hicieron pasar una noche horrible.
Los monstruos no se van, se quedan ahi, al acecho, esperando a un momento de relajación y ZAZ, te dejan girando en falso.
https://www.youtube.com/watch?v=AVcHOFUAkoM&index=10&list=PL0748304D40915ABE
martes, 22 de noviembre de 2016
Bullying
A más de dos años de escribir mi último posteo, vuelvo a las pistas en un afan de no pudrirme por dentro.
A más de dos años, y por una guerra twitera, para mi, sin sentido, algo se despertó en mi, algo que tenía para contar y conté siempre a medias.
Yo sufrí Bullying. Sí, está de moda ahora. Estamos en una época de eufemismos, en la cual las palabras se usan con liviandad, y decir, sufrí bullying es casi una boludez. Pero no lo fue.
Todo empezó hace varios años, 14 para ser exacta.
En medio de la crisis familiar y económica, mis viejos deciden, por mi bien, enviarme a un colegio privado, caro, elitista. Algo que claramente no iba conmigo, no iba con quién yo era. Si yo no era elitista, si yo no tenía casi valor.
En fin, empecé en el ILSE, renombre y esas cosas. El ritmo académico era agobiante, pero nada que no pudiera seguir. Siempre me sentí orgullosa de saberme inteligente, así que no iba a ser más que otro desafío que enfrentar.
La vida hizo que fuera parte del grupo "divinas" de mi curso, sin yo serlo, claro. Trabajos prácticos, piyama partys, partidos del mundial 2002. Éramos seis superamigas. Y en algún momento algo se rompió. Junto con otra de las chicas, nos empezaron a dejar de lado. Y tenía 13 años, y fue una cagada. Por primera vez me sentía parte de algo más grande que yo. Y no. Me convencí a mi misma, me dije "es porque sos gorda, es porque sos pobre, es porque tus chistes son malísimos, es porque te vas de boca". Me convencí de todo eso y seguí mi vida.
Me hice amigas de fierro, tres amigas que me bancaron, que me hicieron sentir bien, calmada, querida.
Y fue pasando el tiempo, en el cual solo me sentía separada, puesta aparte. Y un día cometí un error muy grande. Me gustaba un chico del curso, a quién vamos a llamar AG, me encantada. Y antes de las vacaciones de invierno le escribi una carta, diciéndole "hola, gusto de vos". Feo fue el golpe que vino después.
AG, que era amigo de ese grupito que me había disgregado (al cual llamaremos las M), les mostró mi carta, y lo hizo para reírse de mi, de mis sentimientos, de mis palabras. Total, era la negrita, gorda, que pagaba el colegio con patacones, y a gatas le iba bien en el colegio a fuerza de estudio y frustración.
Volver de las vacaciones fue un tormento. Yo no quería volver, no quería enfrentarlos. Lloraba con mis viejos todos los días para que no me mandaran más, para ir a cualquier colegio, menos a ese.
Pero la vida te cachetea de maneras que uno no siempre entiende. Pero mis miedos eran reales. Volvi, y todo había cambiado. No les alcanzaba con separarme, no les alcanzaba con "hacerme vacío", necesitaban que yo sintiera la vergüenza, por haberme animado a pensar que "uno de ellos" podría gustar de mi.
Empezó despacio, lo clásico. Hablar en clase y que de fondo se escucharan risas burlonas. Bolitas de papel y saliva en mi banco. Pérdida de últiles. Llegaba a casa y mi vieja me decía que no podía perder las cosas, que a ellos les costaba mucho comprar las cosas. Pero yo sabía que no los perdía, y les volvía a pedir llorando que me saquen de ahí, que no era mi lugar, que mis compañeros me molestaban.
Sobreviví a primer año, empecé segundo y todo se intensificó, inversamente proporcional a mi rendimiento académico. Yo, la inteligente, empecé a fallar, a no estudiar, a reprobar, a fallar fallar fallar. Conocí a una profesora que me cambió la vida. Conocí a una mujer que me dijo "no sos mierda, podés ser más que ellos". Pero ella no estaba todos los días conmigo, todo el tiempo. Y en los momentos que no estaba todo era peor.
Para colmo de males, para esa época, por los nervios y la ansiedad desarrollé una enfermedad llamada Tricotolomania. Básicamente, me comía los pelos. Yo casi que no me daba cuenta, o quizás no lo veían tan evidente. Pero ellos sí. Empezaron a aparecer papeles en mi banco, papeles que decían "gorda dejá de comerte los pelos" y cosas así.
Encima de todo empezaba la época de fotolog. Y se podían dejar mensajes anónimos. Y ahí empezó todo a desmadrarse. Es curioso el comportamiento humano. Eran todas personas supuestamente educadas, de buena familia, que a la vista eran el/la hijo/a perfecto/a. Y ahi estaban diciéndome que era la hija de un camión lleno de mierda, que era un container de soretes. Se reían de todo. De mis kilos de más, de mi cuerpo, de mi forma de peinarme, de mi enfermedad. Me llegaron a decir "deberían sacrificarte". Entienden lo que puede arruinar eso la cabeza de una nena de 14/15 años?
Y qué hice? En mi casa no me daban bola, mis amigas estaba transitando sus propios infiernos personales. Hice lo único que sabía que podía hacer. Encamarme con desconocidos. Empecé una vorágine de tipos, camas, telos. El peligro que yo pasé en esos años, creo que solo está comparado con meterte en la franja de Gaza con una remera de Israel. No conocía a la gente con la cual intimaba, les daba la dirección de mi casa, les decía que vinieran, que estaba todo bien. Iba a lugares ignotos. Tuve la suerte de que fuera todos, dentro de todo, buenos tipos y jamás me pasó nada. Y en cada uno encontraba lo que no encontraba en otro lado. Encontraba cariño, contención, encontraba gente que se sentía atraída hacia mí, que no me decía que era una pila de deshechos. Y en esos riesgos me encontré a mi también. Me encontré y me hice más fuerte, para lo que venía.
Porque nunca paró, y es importante para todos los que minimizar el tema, que sepan que nunca para, que uno trata de sentirse menos chiquito, más fuerte, pero nunca para. Hay gente que te dije "no le hubieras dado bola" o "los hubieras cagado a trompadas". Pero quién es el incivilizado? Ellos o yo? Siempre les dejé esa parte a ellos, yo era, soy y seré, antes que nada, una persona.
Todo fue aumentando en intensidad, en periodicidad, siempre dando palos, siempre con desprecio. Los comentarios en fotolog se volvieron cada vez más violentos, los rayones en las hojas de mi carpeta cada vez más frecuentes. Pero lo que más me molestaba, o me hacía daño, era el cuchicheo y el señalamiento. Por qué te tenés que poner en esa postura de estar por delante? De sentir que tenés un derecho de hacerme mal a mi?
Porque con el tiempo encontrás justificativos y terminás haciéndote responsable de un pato que no te corresponde. Yo pensaba que era mi culpa por ser gorda. Mira hasta dónde llegas, a justificarlos, a justificar que porque sos diferente, tienen la venia de poder hacer y decir lo que quieran sobre vos. Las víctimas del Bullying somos eso también, somos las negadoras de la realidad, las que lloramos en soledad, las que nos duele la panza todas las mañanas antes de ir al colegio, las que pasamos un cuchillo por nuestras venas tantas veces esperando que algo pase. Porque, aclaro, no es joda. No es algo que podés pasar de largo. Si sufrís esto, no podés ignorarlo. Y nadie debería. Los padres deberían actuar, la institución, el resto de tus compañeros. Terminan teniendo un poder sobre vos que no merecen, que no deben. Y vos sos un pajarito, un pajarito enfermo justificando a gente más enferma y retorcida que vos.
En quinto año decidí ponerle fin. Decidí que no me iban a molestar más. Recuerdo que habían insultado una vez más en fotolog, pero esta vez, se metieron con una de mis amigas. Pusieron lo siguiente:
deci que saliste con la otra chica que aunque es una boliviana de mierda, es muchisimo mas "linda" que vos...sino vomitaria apenas veo la foto, me da asco imaginarte a vos, mastodonte hijo de puta cabezeando con petete, la concha de tu amdre
Ese es el textual, ese el nivel de agresiones que yo recibía. Eso era lo que me hacían sentir a diario.
Ahi mencionan a petete. Ni en el viaje de egresados me dejaron en paz. Inventaron una historia con un pibe de otro colegio, petete. Situaciones que nos ponían en la misma habitación por un período de tiempo.
Saben como terminó eso? En la última cena, en el comedor del hotel, con mucha gente cenando. Todos empezaron a gritar "come gordas, petete comegordas". Si, era para mi, a los gritos, me señalaba, se reían. Sali corriendo de ahí, me refugié en mis pocos amigos, tratando de encontrar un poco de paz.
Después de todas esa secuencia, y del posteo de fotolog dije basta. Me cansé, me cansaron. Les escribí, les contesté, dije lo que pensaba. Qué les importaba que fuera gorda, que fuera puta, que fuera pobre? Si yo no les hacía nada, si yo no me metía con nadie?.
Terminé el secundario. Al año siguiente bajé de peso (como si esa fuera la solución a mis problemas), me teñí el pelo, empecé de cero en un lugar dónde no me conocían, y por primera vez en mi vida fui feliz por ser invisible, por pasar totalmente desapercibida.
Pero el daño estaba hecho. Todas mis parejas padecieron mi inseguridad, mi falta de amor propio, mis celos. Hasta el día de hoy sigo sintiendo que la gente me mira y se ríe. Volví a ser gorda, sigo siendo pobre y sigo hablando de más. Ahora tengo quien me ama, quien me quiere y me desea. Descubrí que yo no tenía la culpa, que ellos tenían la culpa, que ellos eran los únicos responsables de mis tormentos. Que fui una víctima. Me costó muchos años llegar a esa conclusión y dejar de llorar por lo que sufrí.
Quiero decirle a todos, a todas, los que están en mi situación, o a quienes ven que a su a alrededor pasa esto, NO LO DEJEN PASAR. Griten, puteen, háganse ver, hablen con sus amigos, con sus familias, con sus novios. NO ES UNA BOLUDEZ, NO ES MOTIVO DE BURLA. Si sos una víctima, defendete. Si sos una víctima tenés que tener algo en claro. VOS VALES MÁS. Que quién? No se, pero seguro vales más. No te sientas solo, hay muchos como vos, en la misma que vos. Pedi ayuda, NO TE QUEDES CALLADO.
Esta de arriba era yo, en ese momento. Era yo tratando de sobrevivir a lo más difícil que me tocó vivir en la vida. Poniéndo una sonrisa para el afuera, muríendome por dentro.
Ojalá lean, ojalá sirva, ojalá sobrevivan
Dani
A más de dos años, y por una guerra twitera, para mi, sin sentido, algo se despertó en mi, algo que tenía para contar y conté siempre a medias.
Yo sufrí Bullying. Sí, está de moda ahora. Estamos en una época de eufemismos, en la cual las palabras se usan con liviandad, y decir, sufrí bullying es casi una boludez. Pero no lo fue.
Todo empezó hace varios años, 14 para ser exacta.
En medio de la crisis familiar y económica, mis viejos deciden, por mi bien, enviarme a un colegio privado, caro, elitista. Algo que claramente no iba conmigo, no iba con quién yo era. Si yo no era elitista, si yo no tenía casi valor.
En fin, empecé en el ILSE, renombre y esas cosas. El ritmo académico era agobiante, pero nada que no pudiera seguir. Siempre me sentí orgullosa de saberme inteligente, así que no iba a ser más que otro desafío que enfrentar.
La vida hizo que fuera parte del grupo "divinas" de mi curso, sin yo serlo, claro. Trabajos prácticos, piyama partys, partidos del mundial 2002. Éramos seis superamigas. Y en algún momento algo se rompió. Junto con otra de las chicas, nos empezaron a dejar de lado. Y tenía 13 años, y fue una cagada. Por primera vez me sentía parte de algo más grande que yo. Y no. Me convencí a mi misma, me dije "es porque sos gorda, es porque sos pobre, es porque tus chistes son malísimos, es porque te vas de boca". Me convencí de todo eso y seguí mi vida.
Me hice amigas de fierro, tres amigas que me bancaron, que me hicieron sentir bien, calmada, querida.
Y fue pasando el tiempo, en el cual solo me sentía separada, puesta aparte. Y un día cometí un error muy grande. Me gustaba un chico del curso, a quién vamos a llamar AG, me encantada. Y antes de las vacaciones de invierno le escribi una carta, diciéndole "hola, gusto de vos". Feo fue el golpe que vino después.
AG, que era amigo de ese grupito que me había disgregado (al cual llamaremos las M), les mostró mi carta, y lo hizo para reírse de mi, de mis sentimientos, de mis palabras. Total, era la negrita, gorda, que pagaba el colegio con patacones, y a gatas le iba bien en el colegio a fuerza de estudio y frustración.
Volver de las vacaciones fue un tormento. Yo no quería volver, no quería enfrentarlos. Lloraba con mis viejos todos los días para que no me mandaran más, para ir a cualquier colegio, menos a ese.
Pero la vida te cachetea de maneras que uno no siempre entiende. Pero mis miedos eran reales. Volvi, y todo había cambiado. No les alcanzaba con separarme, no les alcanzaba con "hacerme vacío", necesitaban que yo sintiera la vergüenza, por haberme animado a pensar que "uno de ellos" podría gustar de mi.
Empezó despacio, lo clásico. Hablar en clase y que de fondo se escucharan risas burlonas. Bolitas de papel y saliva en mi banco. Pérdida de últiles. Llegaba a casa y mi vieja me decía que no podía perder las cosas, que a ellos les costaba mucho comprar las cosas. Pero yo sabía que no los perdía, y les volvía a pedir llorando que me saquen de ahí, que no era mi lugar, que mis compañeros me molestaban.
Sobreviví a primer año, empecé segundo y todo se intensificó, inversamente proporcional a mi rendimiento académico. Yo, la inteligente, empecé a fallar, a no estudiar, a reprobar, a fallar fallar fallar. Conocí a una profesora que me cambió la vida. Conocí a una mujer que me dijo "no sos mierda, podés ser más que ellos". Pero ella no estaba todos los días conmigo, todo el tiempo. Y en los momentos que no estaba todo era peor.
Para colmo de males, para esa época, por los nervios y la ansiedad desarrollé una enfermedad llamada Tricotolomania. Básicamente, me comía los pelos. Yo casi que no me daba cuenta, o quizás no lo veían tan evidente. Pero ellos sí. Empezaron a aparecer papeles en mi banco, papeles que decían "gorda dejá de comerte los pelos" y cosas así.
Encima de todo empezaba la época de fotolog. Y se podían dejar mensajes anónimos. Y ahí empezó todo a desmadrarse. Es curioso el comportamiento humano. Eran todas personas supuestamente educadas, de buena familia, que a la vista eran el/la hijo/a perfecto/a. Y ahi estaban diciéndome que era la hija de un camión lleno de mierda, que era un container de soretes. Se reían de todo. De mis kilos de más, de mi cuerpo, de mi forma de peinarme, de mi enfermedad. Me llegaron a decir "deberían sacrificarte". Entienden lo que puede arruinar eso la cabeza de una nena de 14/15 años?
Y qué hice? En mi casa no me daban bola, mis amigas estaba transitando sus propios infiernos personales. Hice lo único que sabía que podía hacer. Encamarme con desconocidos. Empecé una vorágine de tipos, camas, telos. El peligro que yo pasé en esos años, creo que solo está comparado con meterte en la franja de Gaza con una remera de Israel. No conocía a la gente con la cual intimaba, les daba la dirección de mi casa, les decía que vinieran, que estaba todo bien. Iba a lugares ignotos. Tuve la suerte de que fuera todos, dentro de todo, buenos tipos y jamás me pasó nada. Y en cada uno encontraba lo que no encontraba en otro lado. Encontraba cariño, contención, encontraba gente que se sentía atraída hacia mí, que no me decía que era una pila de deshechos. Y en esos riesgos me encontré a mi también. Me encontré y me hice más fuerte, para lo que venía.
Porque nunca paró, y es importante para todos los que minimizar el tema, que sepan que nunca para, que uno trata de sentirse menos chiquito, más fuerte, pero nunca para. Hay gente que te dije "no le hubieras dado bola" o "los hubieras cagado a trompadas". Pero quién es el incivilizado? Ellos o yo? Siempre les dejé esa parte a ellos, yo era, soy y seré, antes que nada, una persona.
Todo fue aumentando en intensidad, en periodicidad, siempre dando palos, siempre con desprecio. Los comentarios en fotolog se volvieron cada vez más violentos, los rayones en las hojas de mi carpeta cada vez más frecuentes. Pero lo que más me molestaba, o me hacía daño, era el cuchicheo y el señalamiento. Por qué te tenés que poner en esa postura de estar por delante? De sentir que tenés un derecho de hacerme mal a mi?
Porque con el tiempo encontrás justificativos y terminás haciéndote responsable de un pato que no te corresponde. Yo pensaba que era mi culpa por ser gorda. Mira hasta dónde llegas, a justificarlos, a justificar que porque sos diferente, tienen la venia de poder hacer y decir lo que quieran sobre vos. Las víctimas del Bullying somos eso también, somos las negadoras de la realidad, las que lloramos en soledad, las que nos duele la panza todas las mañanas antes de ir al colegio, las que pasamos un cuchillo por nuestras venas tantas veces esperando que algo pase. Porque, aclaro, no es joda. No es algo que podés pasar de largo. Si sufrís esto, no podés ignorarlo. Y nadie debería. Los padres deberían actuar, la institución, el resto de tus compañeros. Terminan teniendo un poder sobre vos que no merecen, que no deben. Y vos sos un pajarito, un pajarito enfermo justificando a gente más enferma y retorcida que vos.
En quinto año decidí ponerle fin. Decidí que no me iban a molestar más. Recuerdo que habían insultado una vez más en fotolog, pero esta vez, se metieron con una de mis amigas. Pusieron lo siguiente:
deci que saliste con la otra chica que aunque es una boliviana de mierda, es muchisimo mas "linda" que vos...sino vomitaria apenas veo la foto, me da asco imaginarte a vos, mastodonte hijo de puta cabezeando con petete, la concha de tu amdre
Ese es el textual, ese el nivel de agresiones que yo recibía. Eso era lo que me hacían sentir a diario.
Ahi mencionan a petete. Ni en el viaje de egresados me dejaron en paz. Inventaron una historia con un pibe de otro colegio, petete. Situaciones que nos ponían en la misma habitación por un período de tiempo.
Saben como terminó eso? En la última cena, en el comedor del hotel, con mucha gente cenando. Todos empezaron a gritar "come gordas, petete comegordas". Si, era para mi, a los gritos, me señalaba, se reían. Sali corriendo de ahí, me refugié en mis pocos amigos, tratando de encontrar un poco de paz.
Después de todas esa secuencia, y del posteo de fotolog dije basta. Me cansé, me cansaron. Les escribí, les contesté, dije lo que pensaba. Qué les importaba que fuera gorda, que fuera puta, que fuera pobre? Si yo no les hacía nada, si yo no me metía con nadie?.
Terminé el secundario. Al año siguiente bajé de peso (como si esa fuera la solución a mis problemas), me teñí el pelo, empecé de cero en un lugar dónde no me conocían, y por primera vez en mi vida fui feliz por ser invisible, por pasar totalmente desapercibida.
Pero el daño estaba hecho. Todas mis parejas padecieron mi inseguridad, mi falta de amor propio, mis celos. Hasta el día de hoy sigo sintiendo que la gente me mira y se ríe. Volví a ser gorda, sigo siendo pobre y sigo hablando de más. Ahora tengo quien me ama, quien me quiere y me desea. Descubrí que yo no tenía la culpa, que ellos tenían la culpa, que ellos eran los únicos responsables de mis tormentos. Que fui una víctima. Me costó muchos años llegar a esa conclusión y dejar de llorar por lo que sufrí.
Quiero decirle a todos, a todas, los que están en mi situación, o a quienes ven que a su a alrededor pasa esto, NO LO DEJEN PASAR. Griten, puteen, háganse ver, hablen con sus amigos, con sus familias, con sus novios. NO ES UNA BOLUDEZ, NO ES MOTIVO DE BURLA. Si sos una víctima, defendete. Si sos una víctima tenés que tener algo en claro. VOS VALES MÁS. Que quién? No se, pero seguro vales más. No te sientas solo, hay muchos como vos, en la misma que vos. Pedi ayuda, NO TE QUEDES CALLADO.
Esta de arriba era yo, en ese momento. Era yo tratando de sobrevivir a lo más difícil que me tocó vivir en la vida. Poniéndo una sonrisa para el afuera, muríendome por dentro.
Ojalá lean, ojalá sirva, ojalá sobrevivan
Dani
martes, 14 de octubre de 2014
Una canción diferente
Dame amor, dame tu corazón,
dame tiempo para respirar, está muriéndose el sol,
dame música para crear, una nueva canción...
Se abren espacios en el medio de la jungla,
son nuestras voces que se escuchan, juntas.
Dame amor,
que estoy de muy mal humor,
me revolqué por la realidad,
y ahora estoy destruída.
Necesito tu amor,
ya no me aguanto una mentira más,
yo con mi cuerpo de mujer,
te voy a dar la verdad...
Si todo el mundo vive haciéndonos la guerra,
yo necesito amor que me des tu paz,
necesito arrancar todo lo que me hiera,
necesito amor, necesito más, más libertad...
Necesito arrancar todo lo que me hiera,
necesito amor, necesito más,
necesito arrancar todo lo que me hiera,
necesito amor, necesito más, más libertad...
más libertad... más libertad...
más libertad...
Y como siempre mis prioridades pasan a segundo plano. Lo que para mi es importante, no lo es para vos y NO, no es viceversa. Duele que le quites importancia a mis sentimientos, a mis emociones. Duele que no me cuides como yo lo hago siempre con vos, duele no ser la mujer de tu vida. Sé que ya tuve más de lo que me merecía, se que tuve más de lo que quisiste darme.
A veces no sé el motivo por el cual estamos juntos, no sé si es por costumbre o por amor. Te amo, de eso estoy segura, soy feliz a tu lado, también, pero por otro lado me planteo muchas cosas, entre ellas si vos te sentís igual de pleno. Hoy me dijiste que no estoy bien, que para vos estoy "en crisis" de cambios, cuando yo me siento en el mejor momento de mi vida, me siento plena y descubriendome a mi misma, aceptandome como soy, y esta mejor versión de mi, no te alcanza, no te gusta. Sé que pensás que es transitorio, pero no lo es, así soy yo ahora, podes amarme y dejarme. Ojala me ames, ojala aprendas a amarme como una vez lo hiciste.
"Yo necesito que me des tu paz"
dame tiempo para respirar, está muriéndose el sol,
dame música para crear, una nueva canción...
Se abren espacios en el medio de la jungla,
son nuestras voces que se escuchan, juntas.
Dame amor,
que estoy de muy mal humor,
me revolqué por la realidad,
y ahora estoy destruída.
Necesito tu amor,
ya no me aguanto una mentira más,
yo con mi cuerpo de mujer,
te voy a dar la verdad...
Si todo el mundo vive haciéndonos la guerra,
yo necesito amor que me des tu paz,
necesito arrancar todo lo que me hiera,
necesito amor, necesito más, más libertad...
Necesito arrancar todo lo que me hiera,
necesito amor, necesito más,
necesito arrancar todo lo que me hiera,
necesito amor, necesito más, más libertad...
más libertad... más libertad...
más libertad...
Y como siempre mis prioridades pasan a segundo plano. Lo que para mi es importante, no lo es para vos y NO, no es viceversa. Duele que le quites importancia a mis sentimientos, a mis emociones. Duele que no me cuides como yo lo hago siempre con vos, duele no ser la mujer de tu vida. Sé que ya tuve más de lo que me merecía, se que tuve más de lo que quisiste darme.
A veces no sé el motivo por el cual estamos juntos, no sé si es por costumbre o por amor. Te amo, de eso estoy segura, soy feliz a tu lado, también, pero por otro lado me planteo muchas cosas, entre ellas si vos te sentís igual de pleno. Hoy me dijiste que no estoy bien, que para vos estoy "en crisis" de cambios, cuando yo me siento en el mejor momento de mi vida, me siento plena y descubriendome a mi misma, aceptandome como soy, y esta mejor versión de mi, no te alcanza, no te gusta. Sé que pensás que es transitorio, pero no lo es, así soy yo ahora, podes amarme y dejarme. Ojala me ames, ojala aprendas a amarme como una vez lo hiciste.
"Yo necesito que me des tu paz"
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